
Verán: el ser periodista te hace un poco científico de las personas. Te das cuenta que tus palabras tienen un poder impresionante y que pueden tocar a miles. Y así, si es que no tienes un código ético al cual te adscribes, puedes usar ese poder para lo que quieras.
Somos especialistas en contar historias. Te inventamos realidades. Te decimos qué vas a comprar mañana y en quién no confiar. Te mando un link político adscrito a un video de Rick Astley. Y en twitter pasamos trascendidos.
Mi ética es simple: no quiero hacer daño a nadie. Como todo periodista, cuando la cague: “estará en condicional”. Y si me atacan, atacan la libertad de prensa. Como Charlie Sheen: always winning. Total: tooooodos se olvidarán mañana lo que escribiste ayer.
Nadie lee… como tú, que llegaste a este artículo por la fórmula simple de [NUMERAL] + Acción promesa + para + Causa deseada. Nadie lee.
Entonces: ¿por qué escribir? Por el simple hecho que podemos contar una historia para pasar el tiempo.
Son 365 días los que tiene el 2012. Un artículo por día hasta que se acabe el mundo. La mayoría serán brainfarts… otros artículos bien pensados. Y como pensar duele, pues veremos cuántos saldrán.
Hablaré principalmente acerca de mi trabajo y tratando de desmentir a ciertos personajes que están haciendo un montón de plata diciendo no obviedades, sino volteos de artículos que leyeron en Mashable y que no aplican a nuestra realidad.
También podría ser que hable alguna vez sobre política, porque hay que dárselas de seriecito de cuando en cuando para que te hagan RT en twitter.
Pero de lo que más hablaré es, definitivamente, pequeñas burlas sobre lo que veo día a día.
Este blog es lo que queda de mi cartoncito de periodista: recién estrenadito.
Y son tres tips los que seguiré:
1.- No la cagues
2.- Refiérete a la regla 1
3.- Ríete y no te lo tomes en serio.














