PodrÃa ponerme de una vez en plan de serio. Luego, me miro al espejo y me digo a mi mismo: “Ni cagando”. Me rio de mi estupidez. IncreÃble cómo uno puede dejar de prestar atención a esos pequeños detalles. Si lo hubiera hecho, no estarÃa en donde estoy ahora. Hasta ahà nomás quedas, te digo. [...]












