Saturday, November 22, 2008

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Las noticias que te gustaría leer en los periódicos… con ojos de borracho.

Archive for September, 2006

Nuestro nidito de amor - Parte II

Posted by Arcano de Manrique On September - 28 - 2006

Intenté deslizar mi cetáceo cuerpo dentro de su endeble armario, pero la inmensa cantidad de ropa que tenía adentro me tiraba hacia fuera. Los pasos se acercaban cada vez más y más. Ya podía sentir la marca de las suelas de la caterpillar de su viejo en mi mejilla…

- Entonces, métete debajo de la cama – me dijo.

Abrí mis ojos de forma tan grande, intentando emular a un gato a punto de ser mordido por un perro. No quería entrar ahí. Le tengo pánico a las cucas.

- Oye. No hay cucarachas. Ni que fuera cochina – aclaró.

¡Haberlo dicho antes, cojuda! ¡Hace rato que me hubiera metido!

Intenté razonar por un breve instante.

- ¿Y si le decimos la verdad? – musité, intentando esbozar una sonrisa en mi cara.

Ella me miró con cara de que estuviera yo hablando tonterías de nuevo. Muy linda e irónica, se echó en la cama y me dijo:

- Sabes que me muevo mucho en la cama de noche… y que soy muy majadera.

Hizo una pausa breve.

- No te conviene.

Obvio. Me conocía muy bien. Sabe que no le entraba a juegos de celosía y esas cosas. Prefiero quedar estéril antes que ella me la corte, como Lorena Bobbit, en un ataque de celos sólo por mirarle el inocente trasero de una muchacha cualquiera, de buen ver, de manera furtiva.

“¡Caray!” pensé. “¡Ni de a vainas!”

Tuve que enfrentar mis miedos. Aunque ya sabía que no habían cucarachas en su cuarto, igual tenía miedo. Estos bichitos pululan en las oscuridades, en los rincones más recónditos de los cuartos de las personas. Salen de noche a darse un paseo por los labios de las personas de sueño pesado y luego se van a dar un festín a los tachos de los baños. Y pensar que uno de esos asquerosos animales podría estar ahí sin saberlo… y su cuarto estaba tan cerca al jardín, de donde pueden entrar de manera más fácil…

¡AG!

Apenas sentí que la mano de su viejo tocó la perilla de la puerta, todo se volvió borroso. Adquirí de manera mágica el poder de Jenny, de “Mi Bella Genio”, y con un parpadeo ya estaba debajo de su cama, viendo la grandiosidad de aquellas botas, con una suela de 5 cms de duro jebe, dispuestas a patear el trasero de todo aquel que intente tomar la flor de la niña de sus ojos.

Pero bueno… esa flor ya había sido tomada hace mucho. Ese “jardín” ya estaba casi tan transitado como el Parque Universitario.

Igual. Yo fui uno de los primeros en enterarme. Pero, como siempre, el cachudo es el último. En este caso, su padre pensaba que ella era pura, virgen (JAH!) e inmaculada. Que en las profundidades de su ser aún no había corrido ninguna célula de cabeza ovalada y cola larguísima, en búsqueda de una metamorfosis antropomórfica. En otras palabras, que nadie se la había follado a lo Tarzán.

Sentía cómo ella temblaba. El olor a media, abajo donde yo estaba, era insoportable. Encontré un calzón, por suerte, limpio. También un par de calzas de colegio que supongo que tenían unos cuantos meses ahí. Supongo que eran azules… pero cómo olían… ¡POF!

Su voz gravísima invadió el cuarto y me llenó de terror cuando saludó a su hijita.

- ¿Qué has estado haciendo? – inquirió, como si supiera que algo andaba mal…
- Nada, papi – respondió ella, con voz endeble.

Dio unos cuantos pasos alrededor de la cama, poniéndose en el rango de mi visión. Yo no me podía mover ni un milímetro. Casi ni podía respirar… por el miedo y por la peste.

- Aquí hay algo muy extraño. – dijo de manera sospechosa - ¿Por qué estás con tu pijama tan temprano?

¡Soba negra! Si hubiéramos estado jugando “matagente”, ella estuviera ahorita con pellejo y hueso. Pero, inteligentemente hizo un “kechi” al responderle:

- Es que no tenía nada que ponerme, papi. Además, ya no voy a salir. Entonces, ¿por qué voy a ensuciar algo? Así nos ahorramos detergente y agua…

¡Zas! Se había agarrado como un pitbull de la gran debilidad del viejo ese: el dinero. El era más duro que Oscar Ibáñez al momento de pagar una parrillada. Cuando le hablaban de plata, se ponía también más lisuriento que Dennys Falvi, quien curiosamente fue uno de sus grandes amigos.

Al parecer, todo iba bien. El padre se sentó en la cama, aplastando con su pesado trasero el colchón y este contra mi espalda, causándome problemas para respirar. No podía moverme, porque me delataría y de ahí… estoy muy seguro que no estaría escribiendo estas líneas.

Estuvieron un gran rato conversando. Hablaban de la vida, de lo que el esperaba de ella cuando saliera del colegio e ingresara a la universidad… de sexo … que no quería que ningún hombre la tocara antes del matrimonio…

Si supiera el pobre hombre de cuántos fuimos, entonces muchos seríamos gays para no afectarle…

De repente ocurrió algo inesperado. Se le cayó el lapicero al piso.
- No te preocupes, hijita. Yo lo recojo.

¡Por dios! ¡No lo hagas, maldita sea! ¡Si todo iba tan bien! ¡Prometo que me voy a casar con ella si la saco embarazada! ¡No importa! ¡Pero no me la cortes! ¡Me caso! ¡La puta madre…!

Esas y más frases inintengibles pasaron por mi mente mientras sentía cómo su enorme trasero se levantaba, aliviando la presión de mi espalda y dejándome aspirar un poco de aire viciado de olor de media cochina. Casi toso, pero por suerte, me aguanté. Comencé a temblar y a convulsionar un poco… por la tos.

Vi todo en cámara lenta. Sus pies rotaron y una pesada rodilla cayó al piso. Por el filo de la parrilla, al voltear mi cabeza, pude ver un pedazo de su gigantesca panza rebozar un poco el borde y hacerse visible para mis ojos. Su pesada mano se apoyó en el piso para poder equilibrar las toneladas de peso y no volcarse como un volquete.

Vi sus patillas. Vi su fuerte mandíbula masticar furiosamente chicle de nicotina. Sus enormes cachetes, aunados con su larga nariz, lo hacían verse como un tapir al momento de buscar a su presa y asesinarla. Y yo era esa enclenque presa.

Cerré los ojos fuertemente, esperando el grito de furia, su enorme mano aprisionando mi cuello, sintiendo las futuras patadas y viéndome yo en un futuro casado con esta chica… a los 16 años.

“Quizá compraré un terno morado, para que combine con los moretones”, pensé. “¿Se podrá usar lentes oscuros en la iglesia?” “¿Podré pintarme en las suelas de mis zapatos: “Help Me”?”

- ¡Ajá! ¡Con que aquí estabas! – vociferó su padre.

“¡Santo Niño de Atocha, ayúdame!”, grité en mi mente.

Nuestro nidito de amor - Parte I

Posted by Arcano de Manrique On September - 22 - 2006

- ¡Vístete, ya vienen mis papás!

Frase muy usada por aquellas “niñas de su casa” que no quieren que sus padres se enteren que está teniendo relaciones prematrimoniales. Sobre todo en su caso, ya que venía de una familia excesivamente puritana. Quizá por eso, por esas presiones sociales que le impedían desarrollarse como una persona normal, conforme con lo que sus pensamientos e inestables emociones deseaban, la obligó a lanzarse sobre mi, un incauto muchacho de dieciséis años, que estaba a punto de terminar el colegio.

El dulce ronroneo de la Ford Explorer XT 98 se acercó a la entrada de la casa. Ella, de un salto, cruzó por los aires la cama y apagó las luces de su cuarto.

-Tonta, ya son casi las seis. ¿Para qué apagas las luces? – le regañé.

Se quedó parada mirandome en la oscuridad. Se pasó de inocente…

- Rápido, ayúdame a tender la cama. – me dijo mientras buscaba en su cómoda unos pijamas limpios.
- ¿No crees primero que debería cambiarme … para irme? – le dije irónicamente… para intentar amenizar la situación.

Algo medianamente blando chocó a toda velocidad contra mi cara al terminar de pronunciar la frase.

- No hables, sólo cámbiate. – me dijo rápidamente.
- ¿Y la cama? – el más cachoso…
- ¡Cámbiate carajo, que mi viejo te va a castrar!

No le hice caso, porque estaba pensando en cómo iba a salir de esta. Me puse rápidamente mi camisa de colegio y la ropa interior. Pero luego interioricé la respuesta y… pensándolo bien… ¡si lo podría hacer!

- ¡Apúrate! Tus pantalones están debajo de la cama. Pero ten cuidado … hay cucarachas.

¿Qué tipo de chica viene a decirme – en esa situación – que hay cucas en su cuarto? ¡Por la gran flauta!

- ¿Me lo vienes a decir ahora? - le dije, algo indignado, pero mas bien asustado - ¡Sabes que les tengo pánico!

Terminó de colocarse el brassiere, que con las justas alcanzaba a formar un poco sus nacientes senos. Me miró con sus profundos ojos azules y me dijo:

- Idiota. Hablas huevadas. Pero igual te quiero.

Luego, como siempre, me sonrió. Con eso, hasta sus posteriores infidelidades parecían un juego de niña inocente.

Me tomó unos minutos armarme de valor para meter mi mano debajo de su cama y otros cuantos sacudirlo, para evitar alguna sorpresa mayor después.

Pero, fue muy tarde. Sus padres ya estaban en la puerta.

- ¡Mierda! ¡La bicicleta!

Recuerden mi consejo, mis queridos jóvenes vasófilos: Nunca, pero nunca, dejen pruebas de su existencia en la casa de los padres de su señorita enamorada … claro está, si ellos son del tipo más común que exite: los celosos.

- ¡Te dije que la pusieras en la cochera! – me regañó la niña.
- ¿Y si abrían la puerta? Te dije que mejor la escondía detrás de los rosales de la puerta.

Ella entró en crisis. Se quedó paralizada del miedo. Obviamente, ella sabía lo que se le venía encima.

Su padre iba a entrar. Me iba a encontrar a mi, semidesnudo. El olor a sexo invadía todo el cuarto. Ella, medio vestida, intentaría defenderse, echándome toda la culpa. Esa es la clásica. Yo también me defendería antes que el intente romperme la cara a patadas, mientras que su madre se desmayaría y luego, pasado el trauma, llamaría al Padre Martín para hacerle una exorcización. Posiblemente seguiría la UNIFE, una prueba de embarazo y … quizá un posible matrimonio con el chico más estúpido que pudo haber encontrado.

Todo eso se podía leer en su cara. Yo sólo era un ave de paso y para mi ella era … bueno … una amiga cariñosa. Nunca iría a resultar. Pero, como dice el refrán: “En tiempos de guerra, todo hueco es trinchera”. Y ahora, estábamos a punto de recibir una bomba nuclear por nuestra audacia.

Intentó voltearse hacia mi, que estaba tendiendo la cama como si nada estuviera pasando.

- Pavaza, no he traido bicicleta. – le dije en voz baja, tratando de aguantarme la risa.

Estaba a punto de darme un soberano grito, cuando escuchó la puerta abrirse. Ambos nos quedamos petrificados en nuestros sitios, cuando los pasos de su padre sonaban cada vez más fuerte, acercándose a la puerta del efímero “nidito de amor” de su hijita, su nena, la niña de sus ojos, su virgencita, la flor de su vida…

Ella estaba media vestida. Yo, por suerte, ya estaba uniformado, pero igual, muy asustado.

Esos segundos fueron eternos. Esos pasos retumbaban en mi mente. Pronto estaría muerto. Y no habría entrado a la universidad. Por mi mente, rondaban las siguientes preguntas: “¿Cabré en el armario?” “¿Puedo aducir locura mental?” “¿Habré usado condón?”

- ¡Pronto, métete en el armario! - me susurró furiosamente.

Charlie no debió morir…

Posted by Arcano de Manrique On September - 22 - 2006

Hoy me vi al espejo, como todos los días, para tratar de emparejar mi subversiva barba rojiza, mientras pensaba en todo lo que tengo que hacer el día de hoy: Ir a la universidad, comer, escribir en mi blog, ver a mi flaca, volver a comer, dormir y tratar de conquistar el mundo. Mientras pasaba la rasuradora automática por mis gordos cachetes blancos, pude ver en mis ojos marrones alguien atrapado, pidiendo auxilio a gritos.

Me pareció recontra extraño. Al menos que de tanto parar con Hans me esté drogando sin saberlo o que paro mucho con mi viejita pegando sus trabajos con telokal y paro absorviendo su adictivo aroma, podría quizá justificarse esa visión.

Apagué la máquina y me acerqué para ver mejor.

En mi iris estaba yo. Mi antiguo yo. Mi otra personalidad. Aquel “Charlie” que terminó de morir en el verano del 2004. Aquel que tanto me hizo daño… el que no me debaja progresar.

Ya he hablado de el en otras ocasiones, durante mi estrepitosa crisis de existencialismo en julio de este año. Quizá es una bipolaridad, porque somos altamente distintos.

Para ser sincero, la careta es muy frágil. Quienes me conocen, lo saben. Quienes no, caen fácilmente en diferenciarlos. Por eso, fui inestable. Por eso pudieron jugar conmigo.

Por eso, y por muchas cosas más, hace dos años lo terminé de matar. Y, para serles sincero, no estoy arrepentido. Me ha ido mucho mejor. Gracias a esto, pude convertirme en lo que soy ahora: un chico centrado, maduro, simple y, para muchos, raro. Raro porque no reacciono como quiere la gente.

No me duelen los funerales. ¡Mejor, que se mueran! Así ya no sufren más. Odio a los Estados Unidos, porque son unas parias que piensan que el mundo es suyo. No le compro caramelos a los niños que se mueren por venderlos en las combis, porque se muy bien que esa plata no irá para ellos, sino que sus padres se la llevarán en peso para chupar.

Odio al peruano mediocre.

Odio a las chicas que dicen: “me quiero casar contigo” cuando sólo conocen al pata por menos de 5 meses… y también a los patas cojinovas que prometen lo mismo.

Odio la música cursi. Odio a las mujeres, porque se comportan de manera tal que cualquier hombre con un IQ superior a 140 puede aprovecharse de ellas. Y odio a los hombres que hacen lo mismo. Y odio a sus padres, que les enseñaron a ser como son. Mas puros son los instintos tribales … ahí eramos felices todos.

Odio a las personas que piensan que el mundo gira alrededor de ellos, porque su falta de autoestima e inseguridad minarán todo su trayecto y morirán solos y abandonados a su suerte … y por su propia culpa.

No le regalo rosas a mi enamorada, al menos que sea necesario. No la llevo al cine, porque me parece muy caro y un comportamiento socialmente aprendido, justificado como: “Todos los enamorados lo hacen, ergo tu también lo debes hacer”. No le digo “amor” ni me llevo muy bien con su padres, por ser como soy. ¡Y aún así me aguanta!

Odio la política, porque se aprovechan de la gente estúpida que vota. En la primera voté por Lourdes, porque me di cuenta que los “concientes” de Valentín pensaron con el corazón y fregaron al Perú, ya que luego vino “Caballo Loco”. Voté por Alan en la segunda vuelta, marcando con la boca, para no ensuciarme las manos. Y ahora, esta sabe a mierda.

Odio a los peruanos mediocres, que según las estadísticas de Apoyo superan el 80% de la nación. Y odio a los que no los guían bien. Odio a sus profesores, porque no están preparados y enseñan huevadas. Todos los alumnos repiten los mismos temas desde 3ro a 6to de primaria, porque si no pasan … ¡repiten de año! … ¡EL HORROR! … Bruto de mierda, pues.

Odio a los católicos, porque creen en un librito de cuentos más violado que Natalia Kampush por CarloMagno, cuando invadió Roma y se coronó emperador y además, porque son falsos profetas de su religión. ¡Qué fácil es confesarse! ¡Qué fácil es arrodillarse ante una estampita o una acumulación de yeso y pedir, como si esa idea de diosito fuera faite!

Odio a los evangélicos, por ser los alqaedanos cristianos y por tener un complejo de inferioridad tan grande que se creen una especie de milicia y obligan a otras personas a convertirse, bajo amenaza de irse a un lugar cálido lleno de azufre llamado “infierno”. ¡Y hay gente estúpida que les cree! También a todas las sectas.

¿Por qué los seres humanos nos matamos por ideas tan estúpidas?

¿Por qué somos tan estúpidos?

¿Por qué nos parece más importante el perreo chacalonero que hacer algo por nuestra nación?

Odio a todo el mundo y me odio a mi mismo… porque me he dado cuenta, hoy… que definitivamente aún sigo pagando mis culpas. Porque no debí dejarme matar por mi otro yo. Ni yo tampoco debí haberlo matado.

Charlie no debió morir… pero si estuviera vivo, ambos estuvieramos muertos.

Mientras terminaba de afeitarme, pensé. ¿Cuándo empezó su larga muerte? ¿Qué me llevó a convertirme en este mounstro insensible que soy ahora?

Aclaraciones pertinentes…

Posted by Arcano de Manrique On September - 21 - 2006

Me parece muy graciosos los comentarios que he recibido por mi último post. Lo digo porque muchos de ellos son desde infundados hasta hilarantes. Para muchas personas, el arte de escribir en segunda persona se refiere a una especie de metadiálogo entre el autor y el receptor. Para efectos de este blog, lo hago porque me estoy dirigiendo hacia una gran masa.

Pensé que cualquier comunicador o estudiante de comunicaciones entendería que, por efectos narrativos, una audiencia tan grande, como es la blogósfera, es altamente heterogénea. Aquí recibimos diariamente más de 200 hits y 450 leídas (que es muy poco, pero que por algo le vamos).

Pero … ¡oh, coincidencia! Hay muchos que se sintieron identificados. Y yo escribí ese post porque justo una amiga me pidió expresamente que escribiera sobre su tema porque sufre mucho con lo que le está pasando y cree que muchas personas pueden aprender de ello. La temática fue, en resumen, la siguiente: “Aprende a respetar tus decisiones propias y valórate como persona”.

Si lo tomaron fuerte, pues … ¡qué pena! No fue mi intención. Pero si te has sentido identificada de tal forma que llegues al insulto, pues … estamos mal.

Ergo, le respondo a las siguientes personas:

Carla Tello

Ángela Carrasco

Daniel Chávez

Lorena Silva

lo siguiente:

“Si te molestó, pues lo siento. Pero, a amenazas, no respondo.”

Indecisiones emblemáticas… ja, ja.

Posted by Arcano de Manrique On September - 19 - 2006

Si hay algo que no puedo soportar más que el reggaetón y sus aficionados, es la gente que no se supera a si misma cada día. Es decir, como todos los días tenemos que tomar decisiones que afectarán nuestras vidas por un buen tiempo, son pocas las personas que tienen los huevos o las tetas bien puestas para decir: “Me voy a quedar con mi decisión, aunque me duela”.

Este es justo el caso de una amiga, autora de un blog. Quizá ella se pregunte por qué me animo ahora a escribir sobre ella. Yo le respondo: “Porque tu caso es… emblemático.”

El emblema de esta historia es la inestabilidad. Aunque de por si, por biología pura, las mujeres tienen un dispositivo hormonal que cambia periódica y constantemente cada mes, los hombres no lo tenemos. Los hombres que son inestables son porque han adquirido esa conducta por imitación o porque simplmemente son unas nenas con algo que le cuelga entre las piernas.

Ojo al piojo: no es que yo sea machista ni nada por el estilo. Para nada. Yo soy bien pro-mujeres. Cada vez que puedo le aconsejo a una amiga, a pedido obviamente, que los hombres no siempre somos príncipes azules que buscan llenar el vacío social y afectivo que ellas mismas se provocan y que intentan rellenarlo con un vibrador o con un homínido del sexo masculino.

Yo sólo les hago una pregunta a todas, sin ánimos de ofender:

¿Por qué hay algunas de ustedes que no mantienen sus decisiones?

¿Por qué hay chicas que simplemente sucumben ante el temor de “quedarse solteras”, cuando tienen toda una vida por delante?

Según Emilce Dio Bleichmar, esto se llama “temor a la soledad” y “anulación del deseo sexual”. Recomiendo altametne su lectura.

No quiero explayarme mucho, pero sólo les digo esto: No todo lo que decimos es verdad. El hombre, de por si es un animal que busca el camino más fácil de recorrer para obtener lo que queremos. Si sabemos apretar los botones para que las chicas - hablando crudamente - abran las piernas … ¡lo haremos!

Por eso. Tu. La que me lees y estás ahora indignada. No te diré nada. Pero eso es NO SABERSE RESPETAR. Y como dije en el primer párrafo … para mi esas personas no son seres humanos: son un poco peor que un escarabajo del estiércol.

Si no te respetas, nadie … NADIE … te respetará.

La religión me persigue… pero yo soy más rápido

Posted by Arcano de Manrique On September - 19 - 2006

El día de hoy terminó - por fin - mi experiencia como profesor en un pichiruche colegio evangélico llamado C.L.C. Es un colegio de por ahí que queda por un lugar de Lima, del cual, por ahora, no quiero acordarme. Ojo, que no estoy escribiendo de bilis… pero a mi me causó mucha gracia estar ahí.

Lo digo porque no me había dado cuenta que en realidad pueden existir gente aún más cerrada que los católicos fundamentalistas. Es decir, los curas. No tengo nada contra ellos, total es su decisión. Para mi, personalmente, no me cabe en la cabeza creer en algo que no veo y, sobre todo, que me consta que no tienen NINGÚN sustento tangible. En otras palabras… pruebas, flaco, pruebas.

Ingresé ahí por, según ellos, por obra y gracia del Espíritu Santo. Ustedes saben, la palomita con la rama de olivo, que de seguro estaba haciendo su nido, pero … ¡ahí ta el simbolismo!

Entré para reemplazar a una profesora que no me advirtió de una cosa: eran evangélicos. En mi ignorancia pura sobre los sucesos religiosos, porque para mi no son más que un lindo libro de cuentos tergiverzados para mantener a algunos viviendo a costa de otros, yo pensaba que eran la misma vaina que los católicos: que tenían su pecado-card, el cual vaciaban cuando la culpa infringida era manipulada para que ellos vayan a una construcción de ladrillo con un montón de ventanas coloridas a hacer reverencias a algo que se asemeja a una “T” grandota, en donde se ve a un tipo que en verdad era hardcore.

No dije nada. Total, pensé que eran lo mismo. Pero las cosas cambiado súbitamente cuando la directora de dicho “centro educativo” (o al menos emulaba serlo) me explicó que los evangélicos eran aún más fundamentalistas que los católicos.

Yo pensé: “¿Qué, se podía aún más?”.

No le tomé importancia. Total, yo soy agnóstico a toda honra. No creo en la cienciología y patrañas por el estilo. Yo solo vivo bien, sin hacer daño a nadie.

Pero ésta gente tenía otros planes para mi.

El tiempo transcurrió sencillamente. Yo asistía todos los martes a una sesión de adoctrinamiento, donde a la fuerza querían convertirme en uno de ellos. Iba por compromiso, pero ellos se empecinaban para hacerlo.

Se creían sabios. Creían fielmente cada palabra que decía la Biblia. Se vanagloriaban que ellos tenían un complejo de inferioridad tan grande que se asemejaban a un “granito de mostaza”. He aquí algunas frases célebres:

  • Yo, en mi mente finita, no puedo pensar. Soy un ignorante. (Entonces, ¿cómo eras profe?)
  • Tenemos tres preceptos: debemos ser fieles a Cristo (si no, ¿te pega?), debemos ganar almas para Cristo (aaahh, osea que el resto de gente somos como una especie de Puntos Bonus) y debemos eliminar a todos los “demonios” del mundo (haciendo referencia a aquellos que, como Saulo, eran humanistas … ¿qué sería de Gandhi entonces?)

Cada día que asistía era un verdadero calvario. El escuchar a los pobres niños repetir como loros dogmas que son altamente cuestionables, hasta el punto de convertirse en pequeños alqaedanos cristianos, llega al punto de ser realmente increíble. ¿Por qué dejan que enseñen este tipo de cosas? ¿Por qué no dejan que se desarrolle la mente humana?

Me he dado cuenta que Diosito, un gran enemigo mío, quiere atraparme por todos los medios. Hasta ahora sólo recibo ofertas para laborar en medios periodísticos evangélicos y/o de otra índole fanatista. Mi madre ya se ha vuelto una católica ferviente y yo he estudiado en un colegio religioso, como es el La Salle de Lima.

Te lo digo en tu cara, Diosito: ¿Por qué no me dejas en paz?

Video

 

Esta es la historia de un nerd enamorado que hackeó el juego favorito de su prometida y le propuso matrimonio. Lo primero que dijo fue “You’re such a nerd!!”, para luego darle la respuesta más esperada en su vida.

Esta parte me mató:

“Hace mucho tiempo, en esta montaña de Haven’s Fair, conocí a la persona más importante de mi vida. Nuestro amor floreció en algo más espléndido que el sol. Una vez intenté capturar el sol y entregárselo a mi amada, pero escapó de mi mano antes de poder entregárselo. Aunque el sol no fue suyo, la felicidad que causó el presente fue tan fuerte que nuestros espíritus de unieron y permanecieron aquí, entre el césped de la montaña para siempre. Ojalá evoque en ti estas palabras algo de tu pasado. Mi tiempo es limitado y debo hacer algo antes que me desvanezca. Amo a mi doncella más que a nada en este mundo y soy su caballero. Estoy seguro que ella me reconocerá en esta armadura. ¿Te casarías conmigo?”

Ojala hubiera tenido la misma suerte …

Música

Dicen que la historia de un hombre se puede narrar a través de las mujeres que amó.

Esta es la historia de un Cadillac Solitario.

Autor

¡Hola! Yo soy Christian Manrique. Soy estudiante de periodismo de la PUCP y actualmente participo de un intercambio cultural en Bialystok, Polonia. Este es mi blog personal, que es un escape al estresante mundo periodístico en el cual estoy inmerso. Si quieres saber un poco más sobre mi, haz click aquí.
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