Un poco satÃrico el tÃtulo de este escrito, pero es una pregunta que ronda en mi cabeza en los últimos dÃas. ¿Cuál es el problema? ¿Por qué sufrimos abusos por parte de aquellos colegas - o futuros colegas, en mi caso - que plagean nuestros escritos o nos discriminan por no pertenecer a algún medio?
Primero fue contra Marco Sifuentes, cuando escribió sobre Federico Danton. César Hildebrandt - aquel que le pone precio a su conciencia, pero que la vende tan bien que parece que no fuera cierto - aprovechó su muy conocido blog para atacar a La Ventana Indiscreta. Ocram se ganó un gran problema con aquel que le pone los frijoles y ahora el Útero de Marita se ha vuelto más light que antes.
Luego fue contra Roberto Bustamante, cuando Rosa MarÃa Palacios accidentalmente - al parecer, según lo que comentó en el blog de Polietileno - plageó un post de el.
El más escandaloso hasta ahora fue el del diario El Men contra el blog Acrochet.com, que copiaba exactamente, con fotos y todo. Diana Zorilla escribió una excelente reseña del tema.
Ahora, el diario La República plagea un artÃculo de José Alejandro Godoy. Y sobre el caso pueden leer este artÃculo del Gran Combo Club, que me inspiró a pensar lo que firmo ahora. La prueba del plagio la pone El Morsa.
Bien lo dijo Polietileno:
Pero yo opino (léase en voz del Chavo) que los medios subestiman a la Internet.
Y creo sin ninguna duda que muchos medios establecidos o mas o menos establecidos no quieren compartir su cuota de poder informativo -piensen en la cantidad de info que alguien posee- con personas que tienen bien en claro cuales son sus temas a tratar.
Los medios deben saber que ahora tienen una competencia fuerte con los bloggers y que sólo porque cualquiera puede serlo y opinar, no tienen por qué desmerecer nuestros esfuerzos y nuestro pensamiento. Además, cuando se inició el periodismo en el Perú, los mismos periodistas eran también cualquier persona ilustrada que podÃa acceder a las redacciones. Incluso ahora tenemos que pelear el puesto de redactor con sociólogos, antropólogos, literatos y, en especial, abogados.
Además de ser muy mal pagados y ser tratados como prostitutas, no tenemos por qué aguantar que dentro de nuestro propio gremio nos estemos sacando los ojos.
El plagio es condenable en todo sentido. Si en la universidad nos expulsan por plagiar aunque sea un párrafo en un trabajo, entonces ¿ por qué no hacer lo mismo en el trabajo y más en el periodismo, que es fuente de información para muchas personas?
Lo que pasa es que muchos periodistas piensan que los bloggers son una moda pasajera. Han pasado ya … creo que 3 años … y seguimos creciendo. Mi blog tiene dos meses como blog periodÃstico y ya pasamos las cincuenta mil visitas únicas. Ocram ya pasó las 250 mil… y no sé si otros habrán pasado esa cifra. Diariamente, según estadÃsticas de Perublogs.com - sumadas arcaicamente por mi usando Alexa - los blogs de noticias reciben casi tantas visitas como a las páginas web de algunos diarios.
Tenemos voz y voto como cualquier ciudadano. Y como cualquier ciudadano común, sentimos que no tenemos acceso directo a los medios de comunicación masivos. Pues bien… los blogs nos permiten hacerlo. Y es deber del periodista hacer conocer este nuevo canal de comunicación masiva y respetarlo como tal, ya que es tan válido como los medios tradicionales y, sobre todo, es una herramienta para él mismo. Como bien lo dijo Manuel Jesús Orbegozo en una entrevista que le hice para la Revista Gente para un artÃculo sobre blogs y periodismo que nunca vió la luz:
Hay veces en el que los periodistas tienen que alquilar su pluma para poder subsistir dentro de la lÃnea editorial de estos periódicos – empresas. A veces hay personas que te pueden inducir a que publiques cosas que no son enteramente ciertas, lo que conocemos como chismes. Entonces uno, por obligación, lo tiene que poner, porque es un empleado de la empresa. Yo, como viejo profesor, aconsejo siempre a mis muchachos que hagan todo lo posible en no caer en esas provocaciones de los empresarios, ya que está de por medio sus vidas y sus trabajos, que también hay que mantenerlo. Aceptar eso es como irse elevando hacia el cielo: hay un lÃmite. Ellos te pueden empujar a que sigas subiendo, es decir, seguir pecando, faltando a la verdad. Entonces un debe escoger entre el trabajo o la ética profesional.
Pero en los blogs no existe ese tipo de censuras o presiones de los empresarios. Uno mismo es su editor y uno mismo es responsable de lo que escribe. Por eso, creo yo que es una herramienta maravillosa que es posible de llevar de la mejor manera en las manos de un buen periodista que haya aprendido, ya sea en las aulas o en el campo, que su deber sagrado es la búsqueda de la verdad.
Pues bien. En la blogósfera somos todos iguales y dentro de ella nuestras opiniones valen lo mismo que las de los mejores especialistas. Y todo escrito está abierto al debate, mientras que en las columnas de los medios … naranjas. ¿Reclamos? A ver si los escuchan…
Quieran o no quieran, somos parte de la discusión nacional. Y ya hemos probado que tenemos nuestro público y que nuestros escritos causan sensasiones en el resto. Uno puede leer ahora a Mirko Lauer y comparar con lo que opina José Alejandro Godoy. César Hildebrandt - Marco Sifuentes. Lean a “La Ortiga” de Correo y la pueden comparar conmigo, cuando escribo con el hÃgado.
Tampoco pretendermos ser perfectos. Somos quienes somos, con nuestros defectos y con nuestros aciertos. Podemos criticar a los medios y ellos también nos pueden criticar, pero siempre manteniendo la cordialidad que debemos tener en una discusión. No podemos recurrir al insulto ni al desmerecimiento. Cuando nos plagean es irrespetuoso, al igual que cuando nosotros lo hacemos. Ambos decidimos nuestras fuentes y qué es lo que queremos escribir.
En cierta forma, nuestros trabajos no son tan distintos.
Como sabrán, hace algunas semanas Aldo Mariátegui me llamó maricón amagatos por mi artÃculo del DÃa de la Fraternidad Aprista, en el que intenté satirizar un poco la absurda costumbre aprista de copar el estado con sus búfalos y que insinuaba que algunos directores de medios se estaban acomodando con el gobierno. Por ejemplo, eso no. No digan que jugamos como en un PlayStation a la guerrita con Chile. ¿Nos desmereces asÃ, Mirko Lauer?
Los comentarios de Orbegozo recogen la pregunta al aire hecha por Silvio, del Gran Combo:
En otros paÃses algunos importantes medios como CNN, CBS, Reuters, Los Angeles
Times fueron pillados por los blogs mintiendo groseramente, tergiversando fotografÃas, inventandose noticias, etc. Estos medios tuvieron que reconocer su
mala práctica y hasta algunas cabezas rodaron …. ¿PodrÃa ocurrir algo asà en el Perú?
Yo pienso que es un deber. En mi clase de Opinión Pública, con Balo Sánchez-León, vimos un video sobre la propaganda y la manipulación de los sentimientos por parte de CNN y Al-Jazeera, que me dejó pensando en esto: ¿Quién fiscaliza a los medios?
Quizá me aventure a decir que los mismos ciudadanos tienen en los blogs el arma especial para decirle a los grandes medios: “Oye, la estás cagando con esto”. ¿Por qué nos tenemos que comer las editoriales de Uri Ben Schmuel de “La Razón”? ¿Los geniales, pero a veces ofensivos e intolerantes, escritos de Aldo Mariátegui? ¿Ellos tienen corona?
Si Alan GarcÃa dijo que los medios tienen el deber de fiscalizarlo, pues los bloggers, como ciudadanos comunes y corrientes que tienen acceso a este nuevo medio, pueden - y deben - fiscalizar a los medios de comunicación.
Si no les gusta… piña.
Perublogs Tags: plagio la+república blogs blogger blogósfera perú diario periodismo ética opinión polÃtica columna periódico medios comunicación internet público estado