
Definitivamente, el año que se irá en algunas horas ha sido el más bizarro que he vivido. No sólo porque en este confirmé que no me voy a cambiar de carrera nunca más - la tercera es la vencida - sino porque me han dado como tambor de guerra tanto en los estudios como en el trabajo, la facultad, el blog … en fin. Pero, para serles sinceros - y para verme por última vez en este año mi grande y hondo ombligo - a pesar de todo, ha sido un excelente año.
Por ello, haremos un recuento de lo que me pasó en este año.
Un verano para alguien no tan inteligente
Después de las celebraciones de fin de año del 2006, las cuales pasé en un hospital porque mi mamá se rompió el dedo, me tiré a dormir por una semana. Había pasado por la nefasta experiencia Oiga. No quiero recordarla, pero entre lo bueno fue que conocí al actual jefe de prensa de la FPF, a don César y a Richard Yovera; con los cuales pasábamos horas interminables sumergidos entre papeles de Indecopi, dándonos cuenta cada vez más que el propietario de la marca se la había robado a Paco Igartua.
Luego de las vagaciones, don César me llama para integrar el staff de la revista Gente - “la revista de la gente inteligente”, pero luego me daría cuenta que no es así -. Como en estas cosas aún soy un neófito - o un simple noob - acepté principalmente porque necesitaba plata.
Luego vino la debacle: ¡eran apristas! No podía conmigo mismo. Aj. Solo duré hasta febrero, aunque me divertí bastante estando acreditado en Palacio de Gobierno, donde conocí a muchos periodistas de renombre y al mismísimo Mesías, al Equino Mayor.
En el ámbito personal, mi enamorada y yo cumplimos tres años de estar juntos. No me acuerdo si salimos a celebrar como la sociedad impone - fiesta, salida cara, rosas y esas cojudeces -, pero recuerdo que salimos a comer en el parque. La cosa es que yo andaba con mi bastón y completamente adolorido, porque a ella le gusta caminar y caminar. Ella hablaba y hablaba y yo medio que escuchaba y me aguantaba el dolor.
Sincero, aunque te duela
En marzo recibí un correo de Pedro Cantero, un periodista español ya retirado que tenía un sueño: crear una red de periodistas avocados al periodismo ciudadano. Algo así como lo que viene haciendo Gua 3.0, pero a nivel internacional. Consiguió una plana muy buena, la cual tertuliaba todas las noches de 7 a 12 en IberoamericaRadio, conversando sobre política y esas cosas para nerds… pero también hablábamos de nosotros y de las cosas cotidianas que pasan por alto.
Cumplí 22 y como siempre, no lo celebré. Total aquí son bien raros: el cumpleañero pone la cerveza, la comida y todo. ¿No debería ser al revés? Y con esos pensamientos, empezó la universidad. Pero, como buen peruano, empezamos con el pie izquierdo: comenzaron los rumores que venían desde arriba, los de últimos ciclos. Qué diantres habré hecho - debo aceptar que mis comentarios son muy sarcásticos y mi razonamiento hiere susceptibilidades - que me comenzaron a llegar mensajes calificándome de aprista, vendido, corrupto - y otros más subidos de tono -, hasta que una entrañable amiga por MSN me confesó quién era el cabecilla.
No me decepcioné, porque era quien ya pensaba. Pero hay algo que comparten los chistosos y los trolls: te disparan por atrás, pero delante tuyo te estrechan la mano.
En fin. Nada como ser sincero, aunque te duela y le duela al otro. Así también tuve rencillas con una gran amiga como Carmendelly. Pero no porque tenía algo contra ella, sino por cuestiones extras: malentendidos y por un rumor iniciado por el ex - que luego confesaré, pero los entendidos ya saben a que me estoy refiriendo -. Cabe resaltar que yo de galán no tengo nada, le pueden preguntar a mi enamorada y ella les dirá que el último detalle que tuve con ella fue hace como cuatro meses. Y todo inició porque se me salieron unas cuantas verdades.
En la parte buena, nació el hijo de Polietileno. Como es debido, nos fumamos un habano cada uno.
Dot Com
Para finales de abril, después de mucho meditarlo e invertir plata - cosa que me dolió, porque soy devoto de la Virgen del Puño - nos mudamos de Blogger a un servidor dedicado que primero me lo prestó Patricio y luego Pedrito. Para este momento, la Blogger Wars - una discusión entre dos pequeños barrios de la blogósfera peruana y mal llamada así - estaba en su punto más álgido: Bryce había sido descubierto y los círculos literarios cerraban filas. Y teniendo el bichito periodístico siempre presente, metí mis narices donde no tenía vela y terminamos envueltos en esta discusión, llevándose a cabo dos de las batallas en este blog - aquí y aquí -.
Después de la guerra, conocimos a los miembros de lo que luego se hicieron llamar The Fellowship - que bien pudo haberse llamado “Chocochips”, “Gran Chongo Club” o “The Village Bloggers”, si no fuera porque están Heidi, Morena y Catalina - y pasamos buenos momentos degustando cervezas en el Tavito.
Moraleja: el bastón es como un auto. No tomes cuando lo uses. Te caes. Y duele. Mucho.
Además, aparecieron los primeros trolls en este blog, los cuales ya podrán rememorar si es que navegan por ahí.
Practicando a practicar.
En julio, el Tío Juan me invita un lomo saltado y me dice: “quiero que trabajes conmigo haciendo Conexión”. En dos semanas, un par de patadas y una firma, ya era practicante en el Departamento Académico de Comunicaciones, donde me encontré con el hermano mayor de mi mejor amigo, que ahora se encuentra con su bebe en Estados Unidos. Tuve que dejar a Pedrito, no sin antes agradecerle por la oportunidad brindada.
Después del terremoto y el BlogDay, la cosa se volvió rutinaria. Esta vaina de trabajar y estudiar - en la cual y había perdido la práctica - terminó por consumir mi tiempo libre, al punto que ya no veía a mis amigos ni a mi enamorada. La cosa se volvió más grave cuando - para bien de mi economía - el Tío Juan me recomienda ante un amigo para trabajar con el creando un blog. Sin chistar, me ofrece un jugoso contrato el cual “no pude rechazar”.
Doble chamba, doble sueldo, doble pérdida del cabello. Mi blog se fue al cacho. Mi enamorada, también. Se fue a Sudáfrica y con las justas la fui a despedir. Para noviembre, las cosas ya no pintaban muy bien. La chamba en la ONG me estaba absorviendo demasiado y cada vez iba dejando más y más a Conexión… al punto que los últimos que salieron casi ni los toqué. Es más, creo que sólo lo envié.
Tanto me absorvió el trabajo que no me enteré que Pedro Cantero murió en septiembre. Me enteré dos meses después y me dolió bastante, porque días antes de su muerte le había dicho por el Gtalk: “No te preocupes, Pedrito, que mañana mismo entro al foro a conversar contigo.” Tanta pena me dió que ahí tomé una decisión: no dejes que el trabajo te absorba.
Lo único divertido fue la Gymkhana de Comunica. Como estaba abstemio, decidí desbandarme … en la medida de lo posible, porque soy un hombre casado, con tres hijos. Tragos van, tragos vienen, me entero de las mil y una habladurías que se dicen de mi en la facultad, entre las cuales destaca mi maía por molestar a mis amigas diciéndoles que son simpáticas y el hecho que siempre tengo algo que decir con respecto al mal manejo que se lleva en los centros federados de la universidad - porque cuando fui cachimbo en EEGGCC me la hicieron -. Yo me río nomás, porque hablan porque tienen boca. Lamentablemente, curiosidades del destino, un pequeño evento terminó por darle más comidilla a aquellos que viven del chisme… ¡pero que terminamos bailando como no lo hacíamos en años, fue genial! ¡Si que si!
Por otro lado, comenzaron a llegarme mails de amigos en los medios, donde me fueron contando las sandeces que se dicen de mi. A todos ellos les respondí: “Mi hermano, tu sabes cómo soy, de dónde vengo y de qué pie cojeo.”
En diciembre ya me entero que mi enamorada se va a trabajar a Brasil por seis meses. Pero ya con una relación fortificada - cuatro años no son ninguna cojudez -, veremos qué tal nos va. El Tío Juan me ofreció la renovación de mi contrato, pero para esto ya había aceptado la oferta de su amigo. Dejo con mucha pena el DAC, no sin antes agradecer infinitamente a Juan Gargurevich por haberme dado la oportunidad de trabajar con el.
Lo que nos espera el 2008
Respondiendo el meme enviado por Yosmary desde la Venezuela Socialista, esto es lo que me espera el 2008:
- Continuar mi trabajo en la ONG y ver si me sale un fichaje a algún medio importante.
- Quiero recuperar mi peso ideal: 86 kilos. Para esto - no se rían - me meteré al gimnasio.
- Operarme la maldita pierna para dejar de ser cojo.
- El blog llegará al millón de visitantes únicos.
- Hacerla en AIESEC e irme de intercambio.
Y para finalizar, creo que esta canción resume perfectamente mis pensamientos sobre este año que se va… desde el fondo del vaso:
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