Ese canto ahora tendrá todo un nuevo significado para mi: ser la voz de quienes no tienen vez. Me lo dijo mi maestro y también un gran amigo que ahora nos cantará desde el cielo.
Hace dos meses que te fuiste y no me avisaste. Recién me entero, amigo Pedrito Cantero. Aunque sea, hoy en la noche, jálame las patas o métete en mis sueños para decirte por última vez, amigo mío, que te quiero como mierda y que eso mismo soy por decirte “mañana sin falta, Pedrito querido, entro al foro. Estoy muy atareado en el trabajo”.
La vida es efímera y maldita sea que no tuve la oportunidad de despedirme. Daría un montón de cosas para volver a escucharte decir: “Cucú cantaba la rana. Cucú, debajo del agua”…
Coño, hombre… ¿por qué se van los grandes tan pronto?
Eres grande, Pedro Cantero. Siempre serás grande.
Tu hijo en la blogósfera.
Como homenaje, reproduzco tu último mensaje publicado en Internet:
Voy a reproducir las palabras de este hombre W. Reich, lo hago en la intención doble, de que lo conozcáis y de que os haga pensar, no es cuento, no es una anécdota, es un grito en si mismo…Escúchalo y si puedes…. Copialo, pégalo en el espejo de tu baño, para que, cada mañana, al despertar lo puedas recordar…
¡ No huyas¡ ¿Ten el coraje de mirarte a ti mismo¡
“¿Qué derecho tienes para darme lecciones?” Puedo ver esta pregunta en tu mirada temerosa. La oigo de tu arrogante boca, Pequeño Hombrecito. Tienes miedo de mirarte, tienes miedo de la critica. Pequeño Hombrecito, lo mismo que tienes miedo de la potencia que se te promete. No sabrías utilizarla. No puedes imaginarte que un día podrías sentirte de distinta forma: libre y no acobardado, sincero y no traicionero; que puedes amar en pleno día y no clandestinamente como un ladrón en la noche. Tu mismo te desprecias, Pequeño Hombrecito. Dices.” ¿Quién soy yo para tener una opinión personal, para decidir mi vida, para decir que el mundo me pertenece”? Tienes razón:¿Quién eres tu para reclamar tu propia vida?