Enlatados profesionales

Todos hemos pasado por un proceso de selección para un puesto de trabajo que nos dará el billete necesario para invitar el chifita del fin de mes. Incluso, a mi corta edad me ha tocado estar involucrado en un proceso de selección donde fui asesorado por gente especializada en el tema y me enseñaron muchas cosas. Y cuando éste arrancó, me pasó algo muy parecido a lo que nos cuenta el Ras:
El jefe de Recursos Humanos vino emocionado a decirme que estaban postulando personas con nivel de maestría y doctorado y que ya tenía una lista de 40 candidatos para que yo escogiera. Casi me emociono yo también pero conforme leía los CVs me iba percatando de que esos grados académicos en Panamá no significan nada en absoluto.
Cada candidato era peor que el otro. Faltas ortográficas y de redacción en sus CVs no eran lo más saltante sino lo más común. Lo que llamaba la atención era que la mayoría de estas personas tenía nula experiencia en su propio campo y más bien ponían como sus mayores logros de los últimos años cosas como haber hecho traducciones, haber sido vendedores o haber tenido amplia experiencia como auxiliares de oficina. La verdad es que luego de leer los cuarenta CVs no tenía la menor intención de conocer a ninguno personalmente pero al no tener más candidatos, les dí una segunda mirada y escogí a los 8 “mejores” — “menos malos” sería lo correcto.
Las entrevistas personales a esos ocho fueron lamentables y vergonzosas pérdidas de tiempo. Como no podía ser de otro modo, en cada conversación con ellos, al preguntarles si estaban familiarizados con algunos conceptos básicos de estadística todos dijeron – al más típico estilo panameño – que eran bastante expertos. Y claro, como tampoco podría haber sido de otro modo, todos fallaron – nuevamente, al más típico estilo panameño – al solicitarles que respondieran un ejercicio elemental del tema.
Cuando lo leí hace unas semanas no pude aguantar la risa, porque veo que Panamá está un paso más cerca al abismo profesional que el Perú, donde ya podemos conseguir una beca de estudios para ser técnico de IDAT en un raspa y gana. Supongo que allá ganarás doctorados destapando una botella de gaseosa o algo.
No me malinterpreten: toda profesión es buena, honesta y dignifica a la persona. Pero ¿qué pasa cuando la educación se vuelve un negocio lucrativo donde los empresarios privados le venden la idea del progreso a los jóvenes ingenuos quienes en su deseo de superarse se meten en el lugar que sea?
La respuesta, en este video:
Como ven, en el comercial de la San Martín podemos ejemplificar cuál es el pensamiento que se persigue en la proliferación de las empresas que comercializan con la educación: el desmerecimiento de que en verdad puedes ser un técnico y vivir tranquilo y la obligación innata de ser un profesional.
Sin embargo, como tenemos una sobreoferta de entidades educativas que te dan títulos a nombre de la nación y con todos sus derechos, genera que para un puesto existan un montón de profesionales, dando así pie a las empresas para bajar los precios de los sueldos para ahorrarse costos. Y luego esto degenera en eventos como los que vimos hace unas semanas:
En conferencia de prensa convocada para dar a conocer los resultados de la última evaluación, informó también que 8 mil 593 maestros obtuvieron una nota aprobatoria de 11 o más, cifra que equivale al 4.69 por ciento de los docentes que rindieron el examen.
Chang descartó que en esta oportunidad el Ejecutivo vaya a nombrar a docentes que no alcanzaron la nota aprobatoria mínima, tal como ocurrió en anteriores evaluaciones.
“No podemos seguir nombrando, haciendo profesores estables por amenazas por chantajes de dirigencias sindicales para finalmente nombrar a profesores que no tienen las condiciones suficientes en el momento de la prueba”, señaló
Y eso que sólo 151 maestros pasaron con más de 14 … en un examen que estaba demasiado sencillo.
Entonces, ¿qué pasa con nuestras universidades? ¿Están generando profesionales o enlatados?

Entonces, cabe hacernos una analogía muy interesante: el actual mercado laboral peruano es como una estantería del supermercado, donde las empresas son amas de casa afectadas por la inflación aprista donde buscan los alimentos más baratos para poder subsistir. Pero en este caso, lo barato no te sale tan caro, ya que te resuelve el problema y los productores grandes generan profesionales que sí queiren cobrar lo que vale su tiempo.
Por eso hay infinidad de abogados, periodistas, médicos, enfermeras, contadores, profesores, publicistas, diseñadores, ingenieros informáticos, vendedores … etcétera, etcétera … per sécula…
En vista de ello, al fin el Gobierno toma una decisión acertada. Perú.21 lo pone así:
El Gobierno pareció entender, tal como venían sosteniendo algunos especialistas y el mismo secretario general del Sutep, que la crisis educativa no ha sido causada solo por maestros incompetentes sino también por las instituciones que los forman, y, tomando al toro por las astas, suspendió la creación de nuevas facultades de Educación y de institutos pedagógicos hasta el 2011.
Paralelamente, suspendió, el funcionamiento de las filiales instaladas por algunas facultades, así como el programa de formación a distancia.
Durante una reunión sostenida en Palacio de Gobierno, con el ministro José Antonio Chang y altos funcionarios de dicho portafolio, el presidente Alan García anunció que “se suspende también el ingreso a esas facultades hasta que el Sistema Nacional de Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa (Sineace) acredite, a través del Consejo de Evaluación (Coneau), cuáles son las que pueden existir.
¡Por fin la chuntaron! Pero yo me atrevo a hacer una pregunta al aire: ¿esa no es tarea de los colegios profesionales? Si ellos no lo hacen, entonces ¿para qué están? ¿Para mocharnos la boleta de pago para poder ejercer? ¿Su labor se reduciría a ser una especie de “caficho”?
Pienso que es una medida acertada que debe expandirse a otras carreras, porque lamentablemente hay una sobreproducción de profesionales que tiran abajo los sueldos. Si bien es una medida algo autoritaria, a veces es necesaria. Lamentablemente, no todos seremos profesionales o lo que queremos ser, porque hay una gran diferencia entre el idealismo y la realidad, cruda e inclemente. Yo quise ser astronauta, pero terminé de periodista.
Tags: educacion pedagogico maestros suspension jose+antonio+chang alan+garcia ministerio+de+educacion evaluacion+docente tercio+superior trica profesores preparacion+profesional colegio+profesional
Popularity: 2% [?]
No hay posts parecidos





¡Deja tu huella!