Un reloj para los chocol-adictos
¿Nunca te ha pasado que, cuando estás con tu pareja y ella alegremente te dice: “mi amor, espérame mientras termino de ponerme regia en la sala con mi mami”, y tu piensas: “ta’ mare, y ahora qué #~@%· le digo a esa br…”?
Mientras tu novia termina de emperifollarse en el baño, tu tienes que estar esperando, cual galante caballero estoico, intentando armar una conversación con la suegrita. Y a veces las horas pasan… y pasan … y pasan … o por lo menos, eso parece serlo. Y mientras los silencios incómodos y las sonrisas de compromiso se vuelven lo común, uno piensa
Bueno, para todos aquellos cuya suegra es una joyita linda, pechocha, comprensiva, que cuando los ve con los ojos les tira un zapato u otras cosas y mientras esperas al amor de tu vida te hace preguntas incómodas como “y ¿ya han tenido relaciones?”… ¡ya tienes el regalo perfecto!
Para poder endulzar un poco el momento, tenemos este nuevo producto revolucionario, clasista y combativo.
Este precioso reloj cucú no es cualquier reloj cucú. Tiene la característica que cada vez que pasa una hora, te regala un chocolate, a la música del Hada del Azucar de El Cascanueces de Tchaikovsky. Estate seguro que las horas que se demora el amor de tu vida en salvarte de ese suplicio - y ojo, que ellas lo saben y se cagan de la risa de ti mientras se arreglan -, serán más dulces.
Por suerte, eso para mi es cosa del pasado. Mi actual suegrita es diferente: es una joyita linda, pechocha, comprensiva, que cuando me ve …
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[...] que les hablaba hace algunos tiempos de lo mal que me llevo con las suegras? Bueno, a excepción de la última, que es un amorcito lindo, que cuando me ve no me lanza un [...]
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