Wednesday, January 7, 2009

Archive for the ‘Panda en Polonia’ Category

Mirando atrás, el 2008

Posted by Arcano de Manrique On December - 31 - 2008

pcovEste es mi último post del año en este rico, abandonado pero apreciable blog. Este es el verdadero fondo del vaso del 2008, el cual - para mi - empezó recién en los últimos meses del año.

Empecé el año con una gran pérdida en mi vida: mi ex se fue de intercambio por AIESEC a Brasil. Si hubiera sabido lo que vendría después, me hubiera despedido de ella propiamente, porque fue la última vez que la vi con los ojos de cordero degollado con los que siempre la miré. Aunque nos seguíamos comunicando por Internet, la famosa frase de Estopa fue cayendo por su propio peso: “Dicen que el tiempo y el olvido son como hermanos gemelos y vas echando de más lo que un día echaste de menos”. 

Febrero, Marzo y Abril fueron marcados por este sentimiento, donde - como dice una gran amiga - paulatinamente fue muriendo este gran amor que ella tenía por mi, al punto que terminó de la peor manera. No atiné a otra cosa más que protegerme y cometí demasiados errores: perdí mi trabajo, me fue mal en los estudios, me tiré al abandono… ¡una desgracia total!  Sin embargo, descubrí mi afición por la fotografía en ese tiempo. Encontré en ella una forma de expresarme. 

Las cosas comenzaron a verse mejor en mayo, cuando comencé a salir de nuevo con una muchacha de la universidad. Sin embargo, era “la del rebote”, así que más que disfrutar de los momentos que pasé con ella, vivió bajo la sobra de la ex. Obviamente, se dio cuenta de ello y decidimos seguir siendo amigos, para no hacerle daño.

jojoy2Junio fue un mes importantísimo: confirmé mi fichaje en el diario que siempre quise trabajar en mi vida, El Bocón. Para mi fue el pico de la gloria parcial: ¡por fin escribiría en el periódico del cual soy hincha! Nunca falta un Bocón en mi casa y ser parte de el significó mucho para mi. 

Conocí sus secretos y a Jesús Ángel. Además, aprendí muchísimo más que en mis otras experiencias periodísticas. Lleno de jóvenes con harto empuje y picardía, aprendí que el periodismo deportivo es más que sólo narrar un partido: cumple una función social muy importante en el Perú. Y ellos lo saben.

En el cumpleaños de mi hermana, en Julio, pasó algo que cambió mi vida para siempre. Hablando con uno de mis mejores amigos, miembro del comité local de AIESEC de la Universidad de Lima, me habló de la posibilidad de postular para un intercambio. Obvio que estaba muy interesado, pero debo confesar que al principio me motivaba el despecho de la ex. Sin embargo, fue efímero. Postulé y en agosto me dieron la noticia que había sido aceptado. Casualmente, esa noticia se dio justo cuando la ex regresó. ¡Cosas del destino!

Mientras seguía trabajando en El Bocón, iba buscando a dónde diantres podría ir de intercambio. Me llegaban ofertas de Kirguistán, Canadá, Mauricio e incluso una de Microsoft Brasil, pero la rechacé porque era ir a donde estuvo ella. ¡Ni loco iba a estar en la ciudad que la alejó de mi!

Entre estas ofertas, en los finales de septiembre, me llegó un correo de una tal Kamila Tolockzo, del comité local de Bialystok, Polonia. Sin consultarle a Pedro, mi manager, le respondí para ver de qué diantres era. 

jojo1Al día siguiente, un viernes soleado, en la madrugada - las 8 de la mañana - recibí una llamada de Vishal y me terminó convenciendo para aceptar el intercambio allí. Luego, Eliza Mienko y Natalia Siergiejuk comenzaron a bombardearme con los papeleos y en la misma tarde hablé con la hermana de la que ahora es mi linda jefa-mamá-hermana e hicimos el match. En menos de un día mi vida cambió: mi destino era Polonia.

La cosa era decirle a mis papás ahora. Obviamente mi mamá estuvo muy feliz, pero mi papo preocupadísimo como el solo: ¿Tan lejos te vas a ir?

Y comenzaron los papeleos con la embajada. ¿Que cómo se hace? Nadie sabía. Así que San Google me ayudó a realizar los trámites y después de 2 intentos fallidos - porque querían que estuviera en Polonia en la primera semana de octubre, es decir, tres días después que me hicieron el match -, tomé un vuelo KLM que me trajo aquí.

Y el resto de la historia la saben a medias. Hace frío.

perkeleMi año empezó aquí, en Bialystok.  El 2008 tuvo tres meses. Tengo una nueva familia aquí con Magda de Alemania, Dina de Rusia, Bogdan de Ucrania y todos los polacos aiesecos que viven en Beta. Además de los españoles y portugueses de Erasmus, como Miguel, Antonio, Blas, Tony, etc; y  - por supuesto - los que considero mis hermanos mayores aquí: Grzegor y Asia Sienkiewicz. 

Fiestas como locos. El M7, una discoteca local, es nuestro campo de cacería de polacas borrachas. Y ahí fue donde conocí a mi polaca, Ania. Ya llevamos juntos cerca de un mes y su inglés y mi polaco cavernícola es algo gracioso. ¡Intenta tener una pareja con la cual no puedes hablar mucho!

 

jojoyY así, también pude ver después de muchos años a mi tía Rosa y mi nuevo tío Pierpaolo, quienes viven en Staranzano, Italia. Gracias a ellos, pude conocer Italia y pasar una blanca navidad a su lado, comiendo comida peruana. 

No se qué me esperará en el 2009, pero por lo menos se que hoy estaré con mi nueva familia en el centro de la ciudad, viendo los fuegos artificiales y tomando mucho pero mucho vodka. 

Sin embargo… quisiera que mi familia en Lima estuviese aquí conmigo, o yo allá con ellos. 

 

 

¿Qué le espera a este blog?

Pues, he decidido que el próximo año va a ser mejor para mi querido blogcito: ha tenido dos hijos y, como su autor, se ha reformado. 

logo

Inventos Frikis … cuando la ciencia raya con la estupidez. 

logo

Mi Retrete me Habla … política peruana for dummies.

Todo nuevo a partir del 1ro de Enero del 2009.

Y para despedir el 2008, me quedo con cuatro frases de mis canciones favoritas que resumen lo que he vivido en este año:

De Enero a Abril:

“Quiero verla bailar entre los muertos
A esa cintura morena que me volvió loco
Llevo un velo de sangre en la mirada
Y un deseo en el alma
¡Que jamás la encuentre!
Sólo quiero que una vez
Algo le haga conmover
¡Que no la encuentre jamás!
¡O se que la mataré!”
Loquillo y los Trogloditas - La Mataré 

De Mayo a Septiembre:

“Pero nada decía la prensa de hoy
De esta sucia pasión de este lunes marrón
Del obsceno sabor a cubata
Del ron del tu piel
Del olor a colonia barata en el amanacer…
Hoy, amor, igual que ayer, como siempre
El diario no hablaba de ti
Ni de mi”
Joaquín Sabina - El diario no hablaba de ti 

De Septiembre a Noviembre:

“Ella sabe que recuerdo
Su desprecio y su cinismo
Hoy se acerca con saludos
Como si yo no fuera el mismo
No me importa ser cortés
Aunque pensando le digo:
“Perdono, pero no olvido”
Si valoro lo que tengo
¡Mejor que no me quisiera!
Con los años le agradezco
¡Hoy me quiere una plebeya!”
Café Quijano - Duquesa 

Diciembre:

“Se que soy difícil, un hombre difícil
Pero tengo mi gracia, aunque no lo parezca
No te prometo casarme contigo, ni amor eterno
Ni cosas de esas
Prometo mimarte, prometo cuidarte
Hasta que esto se acabe
Ojalá no se acabe
¡Que dure una vida!
Que no se acabe
Esto es amor y lo demás es cuento
Sin trampa ni cartón, sin más invento
Aquí yo te tengo y aquí tu me tienes
Aquí nos tenemos
Mientras dure este cielo, por favor
Disfrutemos
Pudieras pensar que no soy honesto
Y que digo unas cosas muy poco normales
Y ahora mismo, si quieres, te digo:
Tengamos chavales
Y esto es amor
¡Y lo demás es cuento!
Sin trampas ni cartón, ni más invento
A fecha de hoy, cada día es una conquista
Como si fueras la cantante que se enamora del pianista
Que cada noche se pasean mientras bajo el sol se besuquean en el centro de la pista
Aquí me tienes: yo soy tu artista
Esto es amor y lo demás es cuento
No tengo problemas si sales los viernes
O si tienes amigos de antaño
Mientras haya respeto y no nos hagamos daño…
Y si un día descubres que ya no me quieres
Por lo mismo te digo
No perdamos el tiempo aguantando
Ni tu conmigo
Ni yo contigo
Y esto es amor
¡Lo demás es cuento!”
Café Quijano - Esto es amor

Blanca Navidad… por primera vez

Posted by Arcano de Manrique On December - 22 - 2008

blancanavidadSiempre me acuerdo cuando era niño mi mamá me hacía cantar villancicos en el colegio y una de las canciones eran las clásicas era: “Navidad, navidad, blanca navidad…”

¿Blanca navidad? Será por el tremendo sol que sentimos cuando cae el 25 de diciembre. Blanca por el sol será. Blanca por las playas que comienzan a llenarse de jóvenes que buscan en el sol una excusa para darse buenos deseos para el 2009 y además, comenzar a encargar los niños que nacerán entre julio y septiembre del próximo año. Y no va a ser…

Aquí es totalmente lo contrario: la blanca navidad se vive con un frío del demonio. Así como la vemos por la tele: gente bien abrigada hasta las orejas, nieve por todos lados y ¡por fin le encuentro el sentido de tomar chocolate caliente!

Bialystok en polaco significa “Colina Blanca” y por el calentamiento global como que mucha nieve no vemos. Mis amigos me dicen que la veremos fuerte esta semana y espero que sea así. Si no, mi viaje sería en balde…

Como saben, enseño español en una escuela pequeña local. Es parte de mi intercambio. Tengo a mi cargo a 25 polacos que quieren saber el idioma de Cervantes y se esfuerzan en aprender a pronunciar la “r” - cosa que yo no puedo, pero ahí le vamos - . Y en su español masticado me comentaron cómo se viven las navidades aquí.

En primer lugar, en esta parte del país no todos son católicos o ateos, sino que también existen los ortodoxos por montones. Y ellos celebran las navidades dos semanas después. Y sus tradiciones son las mismas, pero con algunas pequeñas diferencias que trataré de explicar.

Empezaré diciendo que en el tiempo de Adviento, los polacos se guardan: no salen a fiestas. Las discotecas están vacías y se puede ver desde la caída de la noche - a eso de las 2 de la tarde - las calles vacías: por el frío y porque la gente se manda al sobre muy temprano.

Dos semanas antes, la gente sale a hacer sus compras navideñas. Le dan una importancia tal a los regalos y muchos me han confesado que la Navidad se celebra porque es una fiesta comercial y un tiempo para pasar en familia. ¿La religión? ¿Qué es eso? ¡Jolines!

Sin embargo, católicos son y le dan mucha importancia, al punto que tienen tres días feriado por las fiestas: el 25, 26 y 27, donde  las ciudades están desiertas.

¿Y cómo la celebran en la Nochebuena? Que esto es lo más raro: comen 12 platos hechos puramente de pescado y no toman alcohol. Además, preparan muchas ensaladas hechas de elementos como la berenjena, lechuga, zanahoria y además de sus tradicionales sopas. Un plato muy popular es el Bigos, que está hecho de carne de pescado. Es como una empanada, pero que en vez de freirla la sancochas en agua y ya está. ¡Es muy rico!

No revientan fuegos artificiales y esperan para empezar a comer a la primera estrella en el cielo. Antes de comer, reparten hostias entre la familia y se desean buenas cosas. Además, en la mesa siempre hay un plato servido de más: para el invitado que no ha sido invitado. Cosas por el estilo.

Y luego de la Nochebuena, se van a dormir… para a la mañana siguiente ya desembocar las fuerzas fiesteras acumuladas en 4 semanas. Una juerga que el mismo Carreta diría “ala mierda”.

Mis alumnos me preguntaban cómo se celebran las navidades en mi querido Perú. Luego de describirles, se quedaron asombrados. “¿Una navidad con sol? ¡Que son de otro mundo!”

Y ni qué decirles cuando les conté sobre nuestros campamentos de año nuevo. ¡Muchos se quieren venir a celebrarlo algún día! 

Sin embargo, la peruanidad se lleva en donde tu estés. La patria te llama con su canto melodioso y recuerdas que en ese momento especial estás solo, pero llevas a tu familia en el corazón. 

A la mía la extraño como no tienen idea, porque será la primera vez que no estaré con ellos. Además, es el cumpleaños de mi madre y daría todo por conseguir un pasaje que me lleve de vuelta para verla y darle un beso. No sólo a ella, sino a todos. Este año, en mi asiento, estará una laptop con una cámara. Al menos así estaré con ellos y los podré ver.

No se qué cocinaré aún, pero será algo simple: total, aquí no se encuentra nada para hacer algo peruano. ¡Cómo extraño mi ajicito!

Sin embargo, el regalo más grande ya lo tengo: los amigos que he podido hacer aquí, tanto polacos como españoles y portugueses. Además, que por fin encontré el amor en los brazos de una polaca especial. Linda mi nena. Ya la conocerán.

Es hora de ordenar mi cuchitril…

Un Panda en Polonia

Posted by Arcano de Manrique On November - 9 - 2008

Se que son pocos los que me leen religiosamente cada tres semanas  y a estos cuatro gatos que van más allá de mi familia les debo una explicación: ¿Por qué no he estado escribiendo desde hace varios días?

Es muy simple: tengo un nuevo hogar. Un nuevo hogar que se caracteriza por sus grandes y amarillos parques con gente de tez blanca y ojos claros, donde el bosque se lleva de buenas con la arquitectura de la ciudad.

¡Ah, claro! Ya no hay novia que joda con que tenga que arreglar la gotera del baño y esas cosas.

No venía escribiendo ni manteniéndolos al tanto de las estupideces que uno encuentra en Internet porque, gracias a AIESEC, estoy viviendo una experiencia que cambiará mi pobre vida: un intercambio cultural/laboral en la lejana y remota ciudad de Bialystok, Polonia. 

¿Que dónde queda eso? Muy fácil. Caminas hasta Berlín, bajas dos cuadras hacia Cracovia - cerca de donde nació el Papa Juan Pablo II -, doblas a la izquierda hasta Varsovia y tomas el tren hacia el norte, cerca del punto de la frontera que divide Polonia de Bielorrusia y Lituania. 

¿Que no la paras? Busca en Wikipedia…

Ahora que ya saben dónde diantres estoy viviendo, les comentaré primero cómo fue el periplo que me trajo a estas tierras.

El jueves 23 de octubre hubiera sido una fecha feliz por razones obviamente obvias que todos mis amigos conocen. Así como ese día antes marcaba un nuevo inicio, volvió a vestirse de ese sentimiento, porque luego de realizar engorrosos papeleos con la Embajada de Polonia en Lima y conseguir el pasaje más caro que puedan imaginar - pero gracias a Intej lo conseguí a mitad de precio, pero igual superó los dos palos - y un vuelo de KLM me alejó de mi Perú Campeón por los próximos ocho meses.

Claro, me conocen: siempre en esos momentos me pongo un payaso, pero por dentro estaba muy triste de dejar a mi familia y perderme cosas muy importantes, como son los cumpleaños, la navidad y la graduación de mi hermano menor del colegio. 

Todas esas cosas pensaba mientras cruzaba el bridge. Las turbulencias, mozas que parecían Ninoshka, comida para gato y los ronquidos de doscientos holandeses fueron al música de fondo de estos pensamientos.

Ya cuando pude avistar Inglaterra por la ventana, sabía que estábamos cerca - ¡gracias, Google Earth y Carmen Sandiego! -. Como hacía varias centurias que no sentía un avión aterrizar, ni mucho menos cómo se sentía en lluvia, me preparé en el asiento, le recé a todo el pool de dioses - por si las moscas - y pisé por primera vez suelo europeo en Amsterdam.

No quiero ni recordar lo que pasó ahí en esa ciudad de olor a cigarro feliz, de los tulipanes y del puerto que nos recuerda Jacques Brel. Lo que sí les puedo decir que tener una hora para hacer un trasbordo es la peor penuria que un recién bajado de un rico cerro limeño puede pasar. Un aeropuerto inmenso, con cientos de puertas y policías que te indican por dónde pasar para hacerte la revisión catódica. Jojoy, jojoy.

Por suerte y gracia del pool de dioses, llegué a tiempo para abordar el vuelo que me llevaría a Varsovia. Jetlag maldito me hizo dormir y perderme el camino de la Europa continental, con sus verdes llanuras y sus ratas de Hamelin. 

Este otro avión si era como los que recordaba: carcocha, ruidoso y que pareciera que se iba a destrozar cuando aterrizaba. Por suerte no lo hizo y llegué a Polonia.

Puse un pie en suelo polaco. Luego el otro y casi me saco el ancho. Tratando de acostumbar mi oído al idioma de los Sims, seguí los consejos de mi abuelo: camina hacia donde todos están yendo. Y así pude recoger las pesadas maletas. ¿Que llegaron bien? Un desastre.

Estaba un poco asustado, porque las indicaciones para los que llegaban estaban escritas en un inglés cavernícola, por lo que me fui a lo seguro: tenía que declarar lo que tenía y así lo hice. Y me fui hacia donde estaban los policías de inmigraciones. Digo, mejor ir por ahí y pasar una revisión más que hacerse el tercio y entrar al país… con algo ilegal.

Los policías me miraron. Yo los miré. Nos miramos. No hablaban inglés. 

En medio de señas pregunté si es que tenía que declarar algo y me señalaron la maleta: otra revisión más. Abrieron y rebuscaron por todo lado y pasé por todos los detectores. Como soy gordito, me quisieron hacer de nuevo la revisión catódica, pero por suerte, todo pasó bien. Ah, y sin la revisión favorita de los proctólogos.

Antes de llegar, había hablado con Joanna Sienkiewicz, mi nueva jefa. Me había dicho que su esposo, Gregor, no me iba a poder recoger, pero que enviaría a un amigo para que me ayudara a tomar el tren. Su nombre era algo como Rafael: un muchacho joven de cara amigable que me hizo dar los primeros pasos en Polonia.

Y esos pasos fueron helados. ¡Joder, que hacía frío, caray!

En el tren miraba pasar las luces de los signos en la noche. ¿Y dónde tenía que bajar? Pues en Bialystok … ¿Qué número de estación? Pues, beto a saber, que todo estaba en polaco y nadie hablaba inglés. 

A mi lado se sentó una señora de mediana edad. Cabello rubio, ojos azules, lentes y sonrisa graciosa. Me miraba como extrañada: un mastodonte de piel tostada, con cara de perdido, con mil maletas encima y cojudeces de ese estilo. Intentó decirme algo en polaco, pero yo escuché Sim. Con la barrera del idioma interpuesto, intentó hacerme el habla y me preguntó de dónde era.

¿Perú? 

Sus ojos azules se abrieron como platos. Me contó que una de sus amigas había ido a ver las líneas de Nazca y que le habían gustado. Yo le pregunté a dónde iba y me dijo que - ¡vaya suerte la mía! - bajaba en Bialystok. Así que más seguro, eché una cabeceada y al abrir mis ojos vi las luces de la estación de tren.

Habían pasado ya 22 horas de mi partida. Estaba molido. Me dolían los pies, calzado 47. La espalda hecha trizas y sin raya en el culo. 

Hecho todo un ekeko, bajé del tren y delante mío vi las primeras caras realmente amigables. Era el comité de bienvenida del comité local aieseco y por fin pude conocer a Joanna y su hermana Gosia, con quienes había tenido contacto frecuente en las semanas previas a mi viaje.

Hubiera querido ser más efusivo, como los peruanos solemos hacer, pero pesó el viaje y no pude corresponder a su alegría. Además, hacía un frío que te cagas. Maciek, Kristian y Magda me ayudaron a instalarme en Beta, pero un pequeñísimo problema causó que no me quedara en el cuarto que habían separado para mi.

- Hey, pero ¿por qué no mejor te quedas en el local donde estamos realizando nuestra conferencia del comité local (LCC)? - sugirió Maciek.
- Porsupollo.

Volvimos al auto y enrumbamos a un pueblo que se pronuncia Jorzhow, pero se escribe distinto. Queda a unos 20 minutos de la ciudad.  Salimos del auto al frío inclemente y encontré a todos en plena fiesta. Yo estaba que me recagaba de sueño, pero un baño caliente me dio las fuerzas de nuevo para continuar lo que quedaba de la noche, llena de vodka, chicas hermosas y … ¿mencioné que hacía frío?

Y por fin pude constatar los rostros que el Gtalk me mostraba de las muchachas que coordinaron mi llegada: Eliza Mienko, Kamila Toloczko y Natalia Siergiejuk. Y debo decir, que las fotos no les hacían justicia para nada. ¡Que me quedé acojonado, no sólo por ellas, sino por todas!

Claro, todo nuevo, como lo ven en la tele … pero no fue sólo por la belleza física, sino por la calidez con la cual fui recibido. Ya había escuchado de la hospitalidad de los polacos y lo que se dice se queda cojonudo, que es mucho mayor. Para ellos, el Perú es tan exótico como decir Kirguistán o algo, pero … joder. 

Regresé a mi cuarto después de saludar a todos para tomar una merecida siesta. Aproveché para conectarme y avisar a mi hermana que ya había llegado bien; sin culo, pero bien. 

Me levanté y salí de mi cuarto como un cuy de tómbola: mirando a los costados. Estaba algo asustado, porque no me la creía no. Sin embargo, me encontré con caras más amigables, como las de Maciek Dawidowicz, Anna, Damian Terenbum, Asia, Anna, Monika, Basia, Pawel y tantos otros… 

Y como buenos polacos… ¡a beber vodka! 

Así pasé mi primer fin de semana en Polonia: en medio de trago, siestas, frío y un clima de hermandad que pocas veces se vive. Tal como el PCOV, pero con más nenas. Tal como en casa, pero más numerosa y con comida rara.

Igual, el frío es para cagarse.

Video

Muchos frikis tenemos sueños húmedos en el cual Jean-Luc Picard enfrenta a Darth Vader, en una pelea en la cual la Federación se encuentra con la Estrella de la Muerte.

¡Fire Photon Torpedos against the power of the Force!

Música

Para que conozcan un poco más de la ciudad en donde vivo, les dejo este video de fotos de Bialystok, Polonia.

Autor

¡Hola! Yo soy Christian Manrique. Soy estudiante de periodismo de la PUCP y actualmente participo de un intercambio cultural en Bialystok, Polonia. Este es mi blog personal, que es un escape al estresante mundo periodístico en el cual estoy inmerso. Si quieres saber un poco más sobre mi, haz click aquí.